Antonio Jiménez -CCOO-: «Vamos a luchar hasta el final para que los tres trabajadores de Maessa sean reincorporados»

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Tres trabajadores de Maessa, afiliados a CCOO, fueron despedidos el pasado mes de mayo tras intentar realizar unas elecciones sindicales en dicha empresa. Maessa en una empresa subcontratada por ENDESA que realiza trabajos de mantenimiento en la Central Térmica de Andorra. Tras los despedidos los trabajadores han convocado una huelga indefinida para exigir la reincorporación de sus compañeros. Al hilo de estos hechos hemos entrevistado a Antonio Jiménez, Secretario General de CCOO en Andorra.

Es la primera vez que se hace una huelga a una subcontrata.  Nunca antes, en la provincia de Teruel, se había planteado.  ¿Qué ha ocurrido?

 Los acontecimientos se han ido sucediendo uno tras otro. Todas las acciones que hemos llevado a cabo se han decidido en asamblea de trabajadores. La huelga se convoca cuando todos los medios disponibles han fracasado con anterioridad. Nosotros intentamos dialogar con la empresa en todo momento, pero ésta  quiso dejar claro desde el principio que no existe una igualdad de condiciones, que ellos tienen la sartén por el mango.

Cuéntanos los antecedentes…

En el último convenio del metal de la provincia de Teruel, se consiguió incluir una cláusula de subrogación de trabajador@s, esto significa que aunque haya cambios de empresa en las subcontratas, se produce una continuación de las relaciones laborales, estando obligada la empresa entrante a mantener tanto al personal como las condiciones de trabajo que tenía vigentes la empresa saliente.  Esto supone una garantía para los trabajadores de contratas en este sector, ya que hasta ahora, veían cómo finalizaban sus contratos cada vez que había un cambio de contrata, y no en todos los casos volvían a ser contratados por la nueva empresa,

lo que les hacía vivir en un estado permanente de inseguridad laboral. 

Endesa tenía subcontratados los trabajos de mantenimiento y reparación de la Central Térmica con Ditecsa desde el año 2015. En el mes de febrero finalizó el contrato y se subrogó en Maessa, empresa que subrogó a tod@s l@s trabajador@s que había en ese momento, pero que no quiere respetar las condiciones de trabajo.  Cuando Maessa inicia la gestión, intenta imponer, presionando a los trabajadores, cambios en la jornada y en las retribuciones que empeoran las condiciones que tenían anteriormente.

Es en este momento cuando l@s trabajador@s deciden organizarse y elegir un comité de empresa para defender sus derechos, y establecer un cauce de diálogo con la empresa para, poder negociar posibles cambios si fuera necesario.

CC.OO. convoca elecciones sindicales en Maessa, y “casualmente”, los trabajadores que encabezan nuestra candidatura son despedidos.

¿Es cierto, como dice la empresa, que los despidos son por finalización de los trabajos para los que fueron contratados?

En la carta de despido pone que los trabajos para los que fueron contratados han finalizado. Desde entonces más de 20 trabajadores han sido contratados por Maessa para los mismos trabajos y con la misma categoría. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

¿Cuál es el sentir de la plantilla?

La plantilla está unida.  Son conscientes de que podían haber sido cualquiera de ellos, en cualquier otra circunstancia.  Hoy ha sido por querer formar un comité de empresa, mañana puede ser por disfrutar de un permiso, o por estar de baja.  La mayoría tienen contratos de obra, aunque algunos llevan más de 20 años encadenando este tipo de contratos, sin cambiar de puesto de trabajo.

Han demostrado una gran valentía plantándose, y diciendo basta. Ellos son los que realizan todo el esfuerzo, que no es sólo económico, sino también emocional.  Ellos sufren las presiones en los puestos de trabajo, y muchos temen que las represalias irán más allá. Es un coste que afecta a ellos y a sus familias.

¿Por qué no se produce un diálogo con la empresa?

Desde el momento en que tenemos conocimiento de los despidos nos ponemos en contacto con la empresa para abrir una vía de diálogo que niegan en todo momento.  Es muy significativo que cuando l@s trabajador@s intentan organizarse, Maessa da un puñetazo en la mesa, intentando dejar claro la postura y las formas de actuar de la empresa.  A partir de ahí, la actuación de Maessa ha sido en todo momento un pulso, desde la ventaja que da ser la dirección de la empresa, presionando a l@s trabajador@ , tensionando en todo momento.

¿No hay nada que hablar?

Digamos que no hablamos el mismo idioma. Ellos no quieren ni oír hablar de la readmisión de los trabajadores, sí les han hecho una oferta económica que no han aceptado.

La situación pone en evidencia,  entre otras muchas, las consecuencias de las sucesivas reformas laborales que han ido minando los derechos de l@s trabajador@s en este país. 

Las subcontratas en muchas ocasiones se dedican a hacerle el trabajo sucio a las grandes empresas.  Acostumbradas como estaban a hacer y deshacer a su antojo, han sacado toda la artillería cuando se han encontrado una “piedrecica” en el camino.

Y Endesa en este caso, ¿no tiene nada que decir?

Se les llena la boca con los códigos éticos y la responsabilidad social corporativa, dicen que ellos no incumplen y pagan a otros para que lo hagan, con su dinero y en sus instalaciones.

Y ahora, qué?

Nosotros vamos a cumplir con la palabra que dimos a l@s trabajador@s de Maessa, que es la de apoyarles hasta el final. Vamos a seguir exigiendo la readmisión de los compañeros despedidos, vamos a seguir implicados en la celebración de elecciones dentro de la legalidad, y vamos a seguir manifestándonos y haciendo ruido para que se sepa lo que está pasando, a pesar de las dificultades.  Salvo honrosas excepciones, los medios de comunicación no hacen un seguimiento de los conflictos laborales, por desinterés en algunos casos, por “recomendación” en otros, no hay que olvidar que Endesa está detrás. Invisibilizar los conflictos laborales es contribuir a la precarización del mercado de trabajo. Es hacer ver que no pasa nada, cuando la realidad es que la conflictividad laboral aumenta, y que las grandes empresas son las responsables de las mayores infracciones y agravios a l@s trabajador@s.

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