Biomasa y empleo en el Bajo Aragón

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La biomasa es el conjunto de la materia orgánica, de origen vegetal o animal, y los materiales que proceden de su transformación natural o artificial. Su origen principal es forestal o agropecuario. La biomasa es una fuente de energía renovable que se considera neutra en cuanto a emisiones de CO2 a la atmósfera (el CO2 emitido en la combustión se compensa con el fijado por los árboles mediante la fotosíntesis).

Partimos de una base empírica muy pedagógica y esclarecedora: el poder calorífico de un kilo de leña son 3.500 Kc/h y el de un litro de gasoil son entorno a las 10.000 Kc/h, con lo que podemos concluir que 3 kilos de leña equivalen a 1 litro de gasoil. En el Bajo Aragón serían susceptibles de aprovechamiento para fines energéticos gran cantidad de elementos residuales provenientes de nuestros campos de cultivo y masa forestal, así pues contaríamos con los restos de poda de olivo, almendro y frutales, pero también de los huesos de aceituna y melocotón o ciruela, o las cascaras de los frutos secos como de la almendra, avellana o pistacho, todos estos restos con un poder calorífico de entre 3.800 y 4.100 Kc/h por kilo. También son aprovechables energéticamente la paja de cereal o los cañotes de maíz. El potencial es enorme, solo hay que ponerse manos a la obra. Contamos con aproximadamente 20.000 Has de bosque, 1.000 Has de frutales y 1.500 Has de olivares, además de los cultivos de herbáceos de secano y regadío.

A nivel europeo son varios los proyectos que han estudiado y desarrollado la posibilidad de estos aprovechamientos, con estudios realizados en nuestra zona, unos buscando la maquinaria necesaria para su recogida y transformación (proyecto Sucellog) y otros estudiando la viabilidad de los llamados Centros Logísticos de Biomasa-CLB ( Up-Prunning) y sus resultados nos indican que es totalmente viable una apuesta por la utilización de estos residuos agrícolas, generando empleo, riqueza en forma de ahorro económico y soberanía energética, y sostenibilidad medioambiental.

La fijación de población e incluso la atracción de nuevos pobladores al medio rural se hace más urgente cada día que pasa. Una apuesta por un modelo de gestión sostenible de los recursos biomásicos sería un pilar importante, sobre todo porque crea un empleo sostenible y perdurable en el tiempo, ya que permite generar 135 nuevos empleos estables por cada 10.000 habitantes, frente a los nueve empleos que genera el uso de combustibles fósiles.

A nivel del Estado y nuestra Comarca nos encontramos con una paradoja que de ser un problema podemos convertirla en una oportunidad y es que a la vez que aumenta año tras año la masa forestal también avanza la desertificación de los terrenos. Debemos “limpiar” nuestros montes, aprovechando los restos de poda y aclareos, con lo que evitaríamos además la propagación de incendios forestales, y a la vez frenar la erosión y desertificación, realizando plantaciones masivas de nuevos árboles en las zonas adecuadas, lo cual retendría la pérdida de la materia mas fértil de nuestros terrenos y evitando escorrentías, así como favorecer la fijación de CO2 al suelo, siendo los arboles los mejores y más eficaces filtros naturales.

Existe la posibilidad de generar diferentes tipos de energía a través de la biomasa, térmica y eléctrica. Si nos centramos en la térmica, en función del uso al que vaya destinado, nos ofrece un rango muy amplio de eficiencia energética, desde usar leña en un hogar-fuego abierto con un 12% de eficiencia (perdemos un 88% del calor generado por la chimenea) hasta la última caldera instalada en el Polideportivo de Calanda con un 105% de eficiencia, por cierto una caldera desarrollada y fabricada en Aragón. La utilización en las propias almazaras de aceite como Alcorisa o Frutas Ismael, aprovechado sus orujillos y huesos en sus procesos o Yesos Brumos utilizando corteza de pino en su caldera, reducen su factura energética considerablemente, generando empleo, economía circular y reduciendo emisiones. Ejemplos tangibles y exitosos hay muchos, el del Ayuntamiento de Serra, en la Comunidad Valenciana y que visitaron algunos de nuestros representantes comarcales da fe de ello donde con una población de 3.000 habitantes ha generado en 5 años mas de 10 puestos de trabajo locales estables. En cuanto a la transformación y generación de energía termoeléctrica esta eficiencia se desploma a un 30%, lo cual choca con los límites de la sostenibilidad a nivel industrial, en plantas de cogeneración o incineradoras, pero en microproyectos tampoco es desdeñable y es posible que para ciertos procesos productivos sea viable. La producción de biogás es también interesante para procesos industriales alimentarios, agrícolas y ganaderos. La biomasa como fuente de energía térmica evitó en 2016 la emisión de 3,68 millones de toneladas de CO2 en España, contribuyendo así a la reducción de gases de efecto invernadero, según los datos del Observatorio de Biomasa (www.observatoriobiomasa.es). Una reducción que es equivalente a la contaminación que producen 2,45 millones de vehículos durante un año.  A finales de 2016 había funcionado en España 198.887 equipos de alto rendimiento, 38.851 más que en 2016 (+24%), con una potencia instalada total de 8.297,6MW.

 

 

Proyecto comarcal:Biomasa para la salud

El proyecto consiste en el abastecimiento energético, para climatización, de la red de edificación pública: Hospitales, Centros de Salud, Educativos y Deportivos, piscinas climatizadas, balnearios, Ayuntamientos y District Heating… como objetivo directriz, así como edificios dependientes de la administración pública local o comarcal, a base de biomasa proveniente, en primera instancia, del aprovechamiento de restos de podas y PARP (arranques), agrícolas y jardines, derivados de la industria agroalimentaria (huesos, cáscaras…) y de la gestión forestal sostenible.

El aprovechamiento energético de la biomasa cumple con los objetivos de la política ambiental y energética de la Unión Europea, así como con el protocolo de Kioto y el Acuerdo de París, que obliga a disminuir los gases de efecto invernadero, entre otros. La consecución de estos objetivos mediante el uso de la biomasa forestal redunda en aspectos positivos, como reducir los efectos del calentamiento global, mejorar las condiciones de las masas forestales, disminuir el riesgo de incendios e impulsar el empleo rural.

El Proyecto se marca objetivos a corto, medio y largo plazo siguiendo una línea estratégica que sin tener fecha fin de obra se podría encuadrar en 10 años.

Formación de personal a través de talleres escuela y escuela taller en aspectos selvícolas, forestales y jardinería… con el compromiso de crear desde la Comarca una bolsa de empleo.

Fomentar una cooperativa comarcal y establecer sinergias con la empresa privada, para el desarrollo del proyecto. Por supuesto también en colaboración con las brigadas forestales.

Creación de pequeños almacenes logísticos de biomasa en cada localidad con su brigada y maquinaria correspondiente.

Transformación de un silo de cereal de los que actualmente está en desuso, Alcorisa, Calanda o Alcañiz en Centro Logístico de Biomasa. Coste aproximado de 200.000 €.

Con que existiera un compromiso de dotar el nuevo Hospital de Alcañiz con esta fuente de energía, el ejemplo sería internacionalmente reconocido porque la viabilidad estaría más que justificada. La media de consumo energético destinado a climatización en los hospitales aragoneses es del 21% del total.

Compromiso, Cultura y voluntad política.Ω

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