Las trabajadoras del sexo luchan por sus derechos

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Desde que el pasado 30 de agosto la Ministra de Trabajo Magdalena Valerio declaró que le habían marcado un gol en relación a la autorización de la Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS) como sindicato laboral, se ha hablado largo y tendido en relación al tema de la prostitución. Parece que todo el mundo tiene argumentos para decir la suya y manifestar su opinión del tema. Las posturas mayoritarias son el abolicionismo, el regulacionismo y la proderechos. Desde el abolicionismo, postura diametralmente opuesta a la proderechos, se tiende a asimilar las otras dos, obviando y negando las voces de las personas protagonistas, que justamente con un sindicato laboral, entre otras iniciativas, están reclamando derechos. Como dice Paula Sánchez "el feminismo regulacionista no existe, el pro-derechos sí1".

El tema de la prostitución es muy amplio y complejo, y no cualquiera puede hablar sobre ello, sobre todo si no se conoce de cerca. Principalmente le corresponde a las personas que se dedican a la prostitución hacer valer alta y clara su voz y sus demandas. En muchas ocasiones no tienen difusores que expandan sus propuestas, y aquí es donde entramos las personas aliadas a sostener, apoyar y propagar lo que dicen y piden.

 

Habiendo trabajado durante 7 años en las calles de Barcelona como Educadora Social, atendiendo a personas que se dedican a la prostitución, he vivido muchas y diversas experiencias junto a estas personas. Y todo ello me ha llevado a reflexionar y repensar qué hay en juego en la prostitución y en los múltiples aspectos que la atraviesan transversalmente

 

Habiendo trabajado durante 7 años en las calles de Barcelona como Educadora Social, atendiendo a personas que se dedican a la prostitución, he vivido muchas y diversas experiencias junto a estas personas. Y todo ello me ha llevado a reflexionar y repensar qué hay en juego en la prostitución y en los múltiples aspectos que la atraviesan transversalmente.

Para abordar este tema primero de todo hay que recordar que en España la prostitución es alegal, no está regulada por lo que no está penada por ley. Es importante visibilizar la interesada confusión que se hace de una autorización administrativa de inscripción de una asociación sindical de prostitutas con una legalización indirecta o encubierta de la prostitución. Y no, esta última no se da como consecuencia de la primera.

Segundo, hay que conocer las diferentes situaciones de las personas que ejercen la prostitución. Hay trabajadoras sexuales, como así se hacen llamar ellas, que trabajan de prostitutas de manera voluntaria. También existe la explotación sexual por uno o varios proxenetas, pudiendo ser éstos incluso su pareja o familia. Finalmente también están las victimas de trata con finalidad de explotación sexual.

Hay que diferenciar la trata del tráfico, ya que éste consiste en facilitar la entrada a un territorio a cambio de dinero. La persona traficada hace voluntariamente el viaje, sabe que tendrá una situación administrativa irregular y que acabará realizando una actividad económica en cualquier sector de la economía sumergida. Por su parte la trata se basa en la captación y el traslado de una persona recurriendo a la violencia, amenazas, engaño y otras formas de coacción con la finalidad de someterla a explotación y obtener un lucro con su actividad. La trata puede darse con diferentes objetivos: explotación sexual, laboral y trabajos forzados, explotación en actividades delictivas, servidumbre y matrimonio, mendicidad, adopción irregular y extracción de órganos. La trata debe ser perseguida en todas sus formas, no solo en la explotación sexual. De tal modo, deberían ser también ilegalizadas las jornadas de 12 horas de trabajadoras del hogar y/o las condiciones inhumanas de las internas no contratadas, ¿no es acaso esto explotación laboral y servidumbre?

 

¿Qué es la libertad de elección? ¿Alguien escogería "libremente" matar animales en un matadero si pudiese hacer otra cosa? […] ¿No nos vemos todos obligados a escoger voluntariamente a lo que poder dedicarnos? En cualquier actividad se utiliza el cuerpo y la mente, pero si tiene que ver con el sexo ya se presupone que no es de libre ejercicio. ¿No estaríamos hablando que hay personas que aceptan moral y éticamente unos trabajos y otros no?

 

También es habitual para las abolicionistas retorcer el lenguaje, y hablar de falta de libertad de elección de las trabajadoras sexuales, cuando estamos hablando de voluntariedad. ¿Qué es la libertad de elección? ¿Alguien escogería "libremente" matar animales en un matadero si pudiese hacer otra cosa? ¿Vender preferentes a gente mayor en una sucursal bancaria? ¿Trabajar de pocero en las cloacas llenas de mierda? ¿No nos vemos todos obligados a escoger voluntariamente a lo que poder dedicarnos? En cualquier actividad se utiliza el cuerpo y la mente, pero si tiene que ver con el sexo ya se presupone que no es de libre ejercicio. ¿No estaríamos hablando que hay personas que aceptan moral y éticamente unos trabajos y otros no?

Diferentes prismas para entender la prostitución

La sociedad heteropatriarcal ha creado un estigma alrededor de la prostitución tal como refiere la antropóloga Dolores Juliano2. “El estigma de la prostitución” no tiene que ver con lo que las trabajadoras del sexo son o hacen, sino con que representa un potente elemento de control para las mujeres que no trabajan en la industria del sexo: "El modelo de esposas y madres abnegadas exige mucha renuncia y sacrificio. Aunque se diga que la mujer es la reina del hogar, sabemos que no, que es una persona al servicio de todo el mundo. Este modelo es tan poco atractivo, que la única forma de conseguir que las mujeres se adecuen a él es asegurarse de que la otra posibilidad es peor”. Así que para su estabilidad el sistema utiliza el estigma de Puta para hacer control social de las mujeres, pone etiquetas a las mujeres como santas y putas, la buena y la mala mujer, así somete a la mitad de la población y perpetúa el poder del hombre. Al sistema heteropatriarcal le aterra el poder que una mujer pueda conseguir con plenas libertades laborales y económicas y plenas libertades sexuales. ¿Sabían que hubo una época que únicamente por el hecho de que una mujer trabajase más allá de las labores reproductivas y de cuidados en el hogar, daba igual donde trabajase, si era fuera de casa: era puta!? Además lo que riza el rizo es el doble rasero de puta que es un demonio y a la vez recae sobre ella la mirada de lástima y de "pobrecita".

Este sistema heteropatriarcal, además también bajo el estigma, obliga a la mayoría de personas transexuales a trabajar en la prostitución por falta de oportunidades en el mercado laboral formal, otra hipocresía que hace que la sociedad dice aceptar diferentes orientaciones e identidades de género y después solo deja a estas personas sobrevivir en determinados espacios, principalmente marginales.

Otro aspecto es el que concierne a los clientes. El pasado día 12 de septiembre y hasta el 23 se ha desarrollado en Aragón la campaña "Yo no soy putero" a propuesta de Médicos del Mundo Aragón y el Instituto Aragonés de la Mujer, poniendo el foco en la prostitución como forma de violencia de género. Bajo esta premisa se presupone a todo cliente como persona machista, y violenta, y se niega que las relaciones abusivas y violentas que se dan en la prostitución sean extrapolables al resto de relaciones, cuando es evidente que es un fiel reflejo de la sociedad machista que ejerce esa misma violencia en su entorno más inmediato: hombres que consideran a las mujeres seres débiles e inferiores que necesitan tutelaje y protección, que presionan a la esposa para mantener relaciones sexuales porque debe complacerle, que educarán a los hijos con insultos y desprecios, que no se responsabilizan en ninguna tarea del hogar, que malgastan su dinero (alcohol, drogas y juego entre otros) y no participan de la economía familiar, que piropean a las mujeres por la calle como si fueran un trozo de carne... y que hasta dicen no ir de putas, pero sí que van y son unos infames hipócritas.

Es urgente y necesario promover acciones educativas que trabajen otro modelo de masculinidad, que enseñen a los hombre a vivir las relaciones con las mujeres de manera igualitaria, que integren modelos afectivo-sexuales basados en la igualdad de género, y que luchen por alejarse de los roles tradicionales hetero-patriarcales. Erradicar el machismo en la sociedad servirá para mejorar las vidas de las mujeres, todas nosotras, y también la de las que se dedican a la prostitución, entre ellas de las víctimas, que son las que más ven vulnerados sus derechos y más violencia reciben por parte de todos.

 

“Hay mujeres que han tenido que vender sus cuerpos en matrimonio para tener una posibilidad de supervivencia, otras han tenido que hacerlo en fábricas clandestinas, en condiciones que han arruinado su salud y otras han tenido que prostituirse. Todas han representado salidas que no han escogido, pero que fueron posibles dentro de esas imposibilidades de elección".

Silvia Federici

 

En relación al prisma de la pobreza, como también dice Dolores Juliano, ante la tesitura de tener que sacar adelante a la familia, los hombres delinquen sobretodo cometiendo robos o venta de drogas, mientras que las mujeres utilizan la prostitución como estrategia de supervivencia. He conocido bastantes casos de mujeres víctimas de violencia machista en España. Durante los años 60 hasta los 80 ante la falta de políticas públicas de protección abrazaron el ejercicio de la prostitución para escapar del maltratador y mantener y criar a sus hijos. Silvia Federici expresa "encuentro moralizante clasificar qué tipo de explotación de los cuerpos de las mujeres es más degradante. Hay mujeres que han tenido que vender sus cuerpos en matrimonio para tener una posibilidad de supervivencia, otras han tenido que hacerlo en fábricas clandestinas, en condiciones que han arruinado su salud y otras han tenido que prostituirse. Todas han representado salidas que no han escogido, pero que fueron posibles dentro de esas imposibilidades de elección".

Bajo el prisma de los derechos, no debería ser tan difícil entender que un colectivo luche por mejorar sus condiciones y que ateniéndose a la ley, se organice de la mejor manera que pueda, a nivel político-social con asociaciones que desarrollan discurso propio e ideas como Prostitutas Indignadas, a nivel laboral con sindicatos como el mencionado sindicato OTRAS, o la Unión Sindical de Trabajo Sexual USTS - IAC que en su comunicado del 1 de septiembre manifiesta "El hecho que una organización sindical reconozca nuestra lucha y reivindicaciones, nos fortalece y nos brinda la posibilidad de trabajar en colaboración y solidariamente con otros trabajadores y trabajadoras de otros ámbitos que reclaman mejoras y en sus lugares de trabajo".

La organización de las trabajadoras del sexo y la defensa de sus derechos

Estos derechos van a repercutir positivamente a todas las personas que se dedican a la prostitución, y principalmente a las victimas de explotación y trata que son las que más expuestas están a las diferentes violencias que sufre el colectivo: la institucional, los abusos de poder y el acoso de los cuerpos policiales, la ausencia de derechos sociales, la vulneración del derecho a la salud, la falta de protección laboral entre otras.

La violencia institucional, con políticas públicas de represión y castigo se dan directamente a las prostitutas por ejemplo con la llamada Ley Mordaza y con las diferentes Ordenanzas Cívicas de los ayuntamientos, que las multan solamente por su presencia en la calle, puesto que se castiga el "posible ofrecimiento de servicios sexuales" y criminaliza por llevar condones en el bolso. También el acoso y derribo a los clientes, que, tal como las prostitutas dicen "hace empeorar las negociaciones y la realización de servicios sexuales con lo que repercute en su salud física y emocional, porque al haber menos demanda algunos clientes solicitan servicios de más riesgo. También empujan a los clientes a clubs y pisos, para no ser vistos y en consecuencia no multados, y a donde se ven obligadas a trasladarse algunas prostitutas, donde quedarán invisibilizadas y tendrán mayor vulnerabilidad y menos ingresos".

Las cifras sobre el porcentaje de victimas de trata y explotación en la prostitución bailan según quien los exponga. Lo que sí está claro es que actualmente la inmensa mayoría son personas inmigrantes, con lo que queda claro cuál es el origen de esta situación "LA LEY DE EXTRANJERIA" que no permite a las personas libertad para trasladarse, en nuestro caso a España para intentar tener una vida mejor. Es evidente que si no hubiera tantas trabas para la circulación de personas no habría negocio para las mafias dedicadas al tráfico y a la trata. La trata es violencia, y también una estrategia para sobrevivir en un mundo capitalista que beneficia a los países enriquecidos a costa del bienestar de los países empobrecidos a los que se explota y destierra a sus habitantes.

 

Bajo el prisma de los derechos, no debería ser tan difícil entender que un colectivo luche por mejorar sus condiciones y que ateniéndose a la ley, se organice de la mejor manera que pueda, a nivel político-social con asociaciones que desarrollan discurso propio e ideas como Prostitutas Indignadas, a nivel laboral con sindicatos como el mencionado sindicato OTRAS, o la Unión Sindical de Trabajo Sexual USTS - IAC

Finalmente, hay que decirlo, el trabajo sexual es trabajo, o lo que es lo mismo una estrategia para sobrevivir en un mundo capitalista, donde la diferencia la marcan las condiciones en las que se desarrolla el trabajo no en el trabajo en sí.

 

Además la organización del colectivo podría ser una forma efectiva de luchar contra la trata, ya que son contextos donde muchas veces conviven las dos realidades. El negar esta forma de organización laboral-sindical deja a su vez desamparadas a las víctimas, lo que es una clara negligencia del estado que como siempre no se implica lo suficiente y necesario. Actualmente no se asegura la protección efectiva de las víctimas de trata y sus derechos son vulnerados continuamente, ya que no se persigue la trata de manera radical y con recursos suficientesl Se deja todo el peso a la víctima y su obligada denuncia para enjuiciar a las mafias, lo que supone un precio muy alto a nivel personal y familiar. No se asignan desde la Administración recursos económicos suficientes para atender a las víctimas; no hay planes ni proyectos pensados por y para la victimas que supongan una oportunidad real de atención, ayuda y reparación del daño. Además es sangrante la desfachatez con la que la sociedad, los cuerpos policiales, la administración y la justicia desvaloriza a una víctima si no cumple con los parámetros de víctima perfecta, con su comportamiento, actitud, emociones... vaya que si no aparece en la foto atada a la cama y llena de golpes no se le da la credibilidad que se le presupone a otras víctimas. En este caso la víctima además de serlo debe parecerlo para ser creída.

Para subsanar estas deficiencias en muchas ocasiones son las mismas compañeras putas, las que conviven en la calle o en clubs y pisos con las víctimas, las que informan, acompañan, sostienen y arropan a éstas en las diferentes situaciones complejas que viven a diario, con lo que se contribuye al empoderamiento de las víctimas.

Finalmente, hay que decirlo, el trabajo sexual es trabajo, o lo que es lo mismo una estrategia para sobrevivir en un mundo capitalista, donde la diferencia la marcan las condiciones en las que se desarrolla el trabajo no en el trabajo en sí. Escuchemos a las prostitutas y conozcamos bajo qué condiciones nadie querría dedicarse a ello y bajo qué otras quizás más de una se lo pensaría. Como plantea Dolores Juliano "Si no fuera acompañada del rechazo social, podría resultar una opción atractiva para más personas".


(1) Paula Sánchez, El Diario.es 19/03/2018

(2) Dolores Juliano, entrevista de Itziar Abad, Pikara Magazine 20/03/2014

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